miércoles, 23 de marzo de 2016

Luz Darriba ficciona en ‘Juguetes para niños ciegos’, un cuento de posguerra

[FUENTE: El Progreso]
Marta Veiga — 16 de marzo, 2016

La autora presentó este miércoles su nueva novela corta en la galería Sargadelos de Lugo. La historia, que nació en gallego a partir de un relato oído en Melide, sale en castellano

La autora lucense Luz Darriba convirtió un relato de posguerra oído en Melide primero en un cuento largo y después en la novela corta Juguetes para niños ciegos, que este miércoles presentó en la galería Sargadelos de Lugo.

Comenta Darriba que tomó la historia de dos niños ,"no es que use el masculino genérico, sino que son dos muchachos, Juan y José", y le fue dando forma para construir un relato "fácil de leer, pero no amable". Cree que sobre la escritura, por veces "difícil y torturadora", de esta obra planea el momento en el que fue tejida. "Mi mamá estaba agonizando en Buenos Aires y yo no podía ir a verla", explica.

Los muchachos de Juguetes para niños ciegos son un niño rico e invidente y otro pobre, "hijo de perdedores", que es adoptado por la familia del primero "como lazarillo", en una trama que tiene ecos de la Marianela de Benito Pérez Galdós.

Luz Darriba no cita en el libro el nombre de la villa en la que tiene lugar la narración,"sí que se sabe que es en Galicia", pero en su planificación mental aparece el entramado urbano de Melide. "Incluso cuando paso por allí visualizo la casa en la que sitúo los acontecimientos", incide.

Juguetes para niños ciegos, como casi todo lo que escribe Darriba desde que en 2012 empezó a compaginar la literatura con su carrera de artes plásticas, llegó al mundo en gallego. La autora asegura que se ha visto obligada a traducirla al castellano para darle salida, gracias al soporte de la editoral compostelana Tandaia. "Me pasa continuamente. Yo escribo en gallego y me acabo reescribiendo en castellano; así es cómo he ganado premios y he ido publicando", indica.

Ahora, le gustaría que Juguetes para niños ciegos funcionase y le diese una nueva oportunidad a la versión primera de la obra, la que salió en gallego de la imaginación de la escritora nacida en Montevideo, criada en Buenos Aires y que ha hecho vida y carrera en Lugo desde los años noventa.
Se hizo primero un nombre como artista plástica, pero en los últimos años ha sentido, dice, la necesidad de trabajar en un interés por lo literario y por escribir "que había estado allí desde siempre". Las dos facetas le han servido para poder crear también el apecto visual y los rostros de Juan y José que escrutan desde la portada de Juguetes para niños ciegos.

"La pintura es muy complicada y exigente; pero la literatura es odiosa y muy trabajosa, ya que nunca dejas de reescribir hasta conseguir la versión más depurada", comenta, al tiempo que reconoce que la edad le permite asumir esta nueva etapa con más recursos. "Hay un poso, más sabiduría, relatividad... importa menos el ir corriendo detrás de la zanahoria. No me interesan el éxito ni, por supuesto, el dinero. Solo decir aquello que no puedes callar, porque necesitas expresarlo".

Lo que no se quiere callar ahora Luz Darriba es El encaje de Bruselas, una autobiografía de 500 páginas, "soy yo en un 99%", confiesa, que corrige con el propósito de que sea su próxima obra en ver la luz. "Intento hacerla más breve, sacarle cosas, pero me cuesta mucho. Está ahí lo que quiero decir", concluye.

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