miércoles, 22 de julio de 2015

Cuestionario literario: Ainhoa Rebolledo

[FUENTE:  Culturamas]
Blogs — 22 de julio, 2015

Conocí a Ainhoa Rebolledo en el mes de Septiembre de hace dos año, cuando acababa de publicar su primera novela Tricot (Principal de Libros). La conocí personalmente, aunque ya sabía quién era, puesto que en los nuevos círculos literarios de Barcelona su nombre ya sonaba con fuerza. Había publicado ya Mari Klinski (Honolulu Books), un breve relato en el que Rebolledo, a partir de la descripción de su irónica relación con la bicicleta, trazaba un irónico, mordaz y ágil retrato generacional. Como indicaba Juan Soto Ivars en una reseña, Mari Klisnki era “libro genial” en el que Rebolledo contaba “muchísimas cosas de ser joven y lo hace con un estilo inconfundiblemente suyo”; en Septiembre del 2013, la joven autora gallega regresaba a las librerías también con un mordaz retrato generacional a través de la vida de tres jóvenes chicas que compartían aventuras y desaventuras, precariedad, amoríos, incertezas laborales o deseos de maternidad en la ciudad de Barcelona. Tricot, como la propia autora comentaba entonces, era una conversación entre amigas, era la transcripción de largas horas de conversación mantenidas en un taller de tricot, realizado en la desgraciadamente desaparecida librería Pequod, del barrio de Gracia. Fue entonces cuando conocí a Rebolledo, a quien he ido reencontrarme en más de una ocasión hasta que hace ya casi un año decidió trasladarse a Madrid. Allí, en la capital, terminó su tercera obra, seguramente su trabajo más maduro y más relevante hasta el momento: Wolframio, una novela con la que Ainhoa Rebolledo quedó finalista del premio Herralde de novela y con la que obtuvo el premio de la editorial Tandaia, responsable de la publicación de la misma. En Wolframio, Ainhoa Rebolledo explora la relación que se establece entre el nazismo y un pequeño pueblo de Galicia durante la II Guerra Mundial: basado en la historia de su propia familia, Rebolledo narra las conexiones que se establecieron entre el Régimen Nazi y el gobierno de Franco, quien ofreció al ejército alemán el wolframio, un mineral que era utilizado para revestir los armamentos. Del nombre de este mineral deriva el título de la novela y sobre el intercambio de este mineral se sustentan las estrechas relaciones que se establecieron en Galicia y el ejército nazi; como indica la propia autora, quien sitúa la acción en un pueblo de Sillea, Fontao, el ejército alemán pasó una larga temporada en tierras gallegas, un tiempo del que la abuela de la autora fue testigo de primera mano. Sin embargo, Wolframio no es un libro de memorias familiares, pues como subraya Ainhoa Rebolledo se trata de una novela que construye una ficción a partir de un dato histórico y unas vivencias reales: en este sentido, con Wolframio Rebolledo abandona la prosa más propiamente autobiográfica, que había definido sus anteriores libros. Asimismo, el estilo de Rebolledo se hace más pausado, abandonando ese lenguaje de la inmediatez y de lo políticamente incorrecto alejándose de la tendencia Alt Lit, en la que la crítica no tardó en encuadrarla. Con Walframio Ainhoa Rebolledo entra en la etapa de la madurez literaria.

El viernes 24, Ainhoa Rebolledo presenta Walframio en Barcelona, en la librería La Calders, a las 19:30 horas.

¿Cuál es su idea de felicidad perfecta?
Asocio la felicidad perfecta con la tranquilidad más absoluta, con una calma que roce el aburrimiento. Por eso me conformo con sobrevivir contenta.

¿Cuál es su gran miedo?
Intento no tenerle miedo ni al dentista.

¿Cuál considera que es la virtud más sobrevalorada?
Saber insertar correctamente el punto y coma.

¿En qué ocasiones recurre a la mentira? (en el caso que confiese mentir)
Considero correcto recurrir a la mentira cuando no se quiere defraudar a alguien.

¿Se muerde la lengua antes de expresar determinadas opiniones por temor al qué dirán?
Siempre es conveniente tener un Checkpoint Charlie entre el cerebro y la boca pero los guardias también tienen derecho a un par de horas de descanso al día.

¿Cuándo fue la última vez que tuiteó o publicó algún comentario en las redes sociales con plena libertad?
En 2007.

¿Qué es para usted la libertad?
Justo lo contrario de lo que piensa Esperanza Aguirre.

¿Siente el ser una persona reconocida públicamente le resta libertad con respecto a la persona anónima?
Hoy en día ya no quedan personas anónimas gracias a internet.

¿Hablar y expresar públicamente opiniones políticas o silenciarlas?
Bueno, nunca hay que hablar en profundidad de religión, política o tauromaquia con alguien que tenga una opinión completamente distinta a la tuya. Esto lo sé desde que tenía 3 años.

¿Activismo público o compromiso privado?
Deberíamos ponerle una estatua ecuestre a toda esa gente que es capaz de desgañitarse a la hora de explicarle la verdad a una pared. Yo nunca tengo ganas de hacerle comprender a un madrileño de toda la vida los motivos por los que Catalunya podría querer independizarse, por ejemplo. Pero todo está saliendo bien y gracias al activismo público y al compromiso privado de la gente ya hemos reconquistado Madrid, Barcelona, Zaragoza, Santiago de Compostela y Coruña, etc.. ¡Incluso Valencia!

¿Informarse o ser informado?
Mi telediario favorito es El Intermedio.

¿Qué es para usted y qué valor tiene la información?
Siempre hago click en ACEPTO sin haberme leído las páginas de Términos y Condiciones. Me gusta estar informada, leer críticas de cine y reseñas de libros pero prefiero descubrir cosas por mí misma, de forma aleatoria.


La cultura, ¿cuestión de esnobismo o conocimiento transversal?
Espero que la segunda opción, aunque para mí, el sistema educativo y la prensa cultural siempre se han esforzado por explicar la cultura de una forma aburridísima.

¿Todo es cultura? O, mejor dicho, ¿qué no es cultura para usted?
Claro que todo es cultura. Todo lo que hacemos, decimos, leemos, vemos y pensamos forma parte de nuestra cultura. Sin embargo, no considero apropiado que las crónicas taurinas aparezcan en las secciones de Cultura, por mucho que a mí me encante leer a Antonio Lorca en El País.

¿Sus referentes culturales son literarios, musicales, artísticos, cinematográficos…?
Mis referentes son Roberto Bolaño, Carlos Boyero, Chloë Sevigny, Jep Gambardella y la cuenta de twitter de @soysori.

¿Un autor para releer?
Los libros que más he releído son Amberes de Roberto Bolaño y Amarillo de Félix Romeo, aunque no suelo releer-releer libros.

¿Un autor recién descubierto?
Manuel Chaves Nogales. Le descubrí hace seis meses, aproximadamente. Tiene libros autoficcionales que tratan mis temas favoritos: la revolución rusa, los toreros y Triana, aunque también escribió cuentos dramáticos sobre la guerra civil. Hace año y medio descubrí los libros de Francisco Umbral y Camilo José Cela y todavía sigo flipando.

¿Una película, una obra de teatro o un espectáculo recientemente visto y que no olvidará?
La última película que vi en el cine fue El mundo sigue de Fernando Fernán-Gómez. Me he pasado las últimas semanas leyendo sus memorias y viendo películas de neorrealismo italiano, así que esa película es la culminación del posible espectáculo que más me ha impactado recientemente.

La creación, ¿un arte, una pasión o un oficio que se puede aprender?
Prefiero que sea un arte pasional que se pueda aprender creando. El dinero siempre lo mancha todo un poquito y desconfío bastante de la gente que convierte todo esto de escribir en un oficio. Pero, claro, esto de vivir es muy difícil y cada uno sale por donde puede.

¿Todos podemos escribir un libro?
Escribir es el arte más barato y más fácil de desarrollar del mundo aunque creo que escribir un libro con su trama, su desenlace, sus frasecitas importantes y esas cositas de angustia existencial, requiere un tiempo y una disciplina que no todo el mundo está dispuesto a reservar. En cualquier caso, no todos podemos rodar películas, esculpir figuras o componer canciones pero sí que podemos escribir un libro en 30 días si nos apetece de verdad.

¿Todos podemos publicar?
Por supuesto. Pero no siempre podemos conseguir que nos lean. Lo único que no podemos hacer en esta vida es destruir el universo salvándonos a la vez.

¿Todos podemos ser artistas?
Espero que sí, si no fuera así, perdería completamente la esperanza en el ser humano. Hitler era un pintor frustrado y así nos fue.

El éxito, ¿personal o profesional?
Para que sea un éxito, tienen que mezclarse las dos cosas. En cualquier caso, yo considero un éxito o un triunfo cuando consigo llevar a cabo algo que me he propuesto hacer, nadie tiene por qué opinar al respecto.

El éxito, ¿fama, dinero, reconocimiento o no necesariamente?
Aquel que tiene fama suele querer anonimato. El que tiene dinero, acostumbra a estar falto de amor. El que tiene reconocimiento, necesitará más dinero y así hasta el infinito y después del infinito, más. Nadie tiene lo que quiere y ese es uno de los pilares del instinto de supervivencia del ser humano.

¿Cuál considera que es su gran logro?
 Sin duda, haber sobrevivido a una obstrucción intestinal por bridas. ¡Tengo una cicatriz de 20 centímetros debajo del ombligo!

¿Cuál es su lema?
Todo va a salir bien.

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