viernes, 23 de enero de 2015

Nueva novela del escritor Ismael Ahamdanech Zarco

Ambientada en el límite de las provincias de Cuenca, Albacete y C.Real
[FUENTE: CLM Información]
Cultura — 23 de enero, 2015

LA NOVELA
 
 Apenas pudo pegar ojo en toda la noche. La de antes de echar siempre le pasaba lo mismo: por hache o por be, le costaba conciliar el sueño. Al final conseguía dar al menos una cabezada: tres o cuatro horas seguidas durmiendo después de repasar mentalmente todo lo que había que hacer para que la vendimia se diera lo mejor posible. Pero esa noche no. Esa noche, entre cada tarea que imaginaba por adelantado, entre cada cálculo de quilos y lluvias y jornales, se colaba la imagen de Dorita con el cuchillo ensangrentado en las manos. Una y otra vez recordaba aquella aparición, casi fantasmal, en la plaza del ayuntamiento. Volvía de la cerca, a eso de las ocho de la mañana, cuando la vio. Estaba dando vueltas alrededor de un banco de piedra, frente al Pósito Real, con las manos hacia el cielo, gritando imprecaciones que no fue capaz de comprender.El miedo le duró un instante. 
 
Venció con facilidad el primer impulso, darse la vuelta y salir de allí lo más rápido posible. Adoración, hija, ¿qué pasa? Le habló a unos quince metros. Ella no contestó, pero se detuvo. Tranquila, no te voy a hacer nada. Anda, dame el cuchillo y hablamos. Se volvió a mirarlo. Estaba completamente fuera de sí. El pelo gris le caía por las sienes, apelmazado por el sudor y la suciedad. Tenía los ojos desencajados y el rostro contraído en una mueca crispada que la afeaba de un modo espantoso. Se mordía el labio con fuerza: Pedro creyó distinguir que le brotaba un hilo de sangre. Imposible saberlo: toda ella estaba bañada en sangre, la cara, la bata, los brazos, descubiertos y rígidos como una estaca. 
 
Así empieza Garnacha, una novela ambientada en una jornada de vendimia y en la vida en un pequeño pueblo de La Mancha en la posguerra. El dueño de las viñas, Pedro, en el ocaso de sus días es memoria viva de la historia del lugar en el que ha vivido siempre, de las pasiones, de los rencores que se han ido guardando, pudriendo, hasta convertirse en pequeñas tragedias que hacen explotar la paz aparente en la que dormita el pueblo. En Garnacha se cruzan constantemente dos historias, la de los recuerdos de Pedro y la del mismo día de la vendimia, dos hilos argumentales que se acercan y separan constantemente hasta converger en un final impactante.
 
Garnacha es una novela costumbrista donde se mezclan descripciones vívidas de los paisajes naturales y personales con una acción marcada por los amores y los odios que se van acumulando en los corazones de los protagonistas, habitaciones cerradas en la cárcel que puede llegar a ser la vida diaria en un pequeño pueblo de Castilla.
 
EL AUTOR
 
Ismael Ahamdanech Zarco nació en Ibiza pero se crió desde que tenía apenas unos meses en Alcalá de Henares. Allí creció, estudió y se doctoró en Económicas y allí enseñó Estadística y Econometría antes de ganar las oposiciones al Cuerpo Superior de Estadísticos del Estado y comenzar a trabajar en el Instituto Nacional de Estadística en Madrid. 
 
Poco después se trasladó con su mujer a Luxemburgo, donde reside desde hace siete años y donde ha nacido su hijo Miguel. Garnacha  es su primera novela, una incursión en el género costumbrista con ligeros tintes autobiográficos, recuerdos de una infancia y adolescencia pasada a caballo entre su ciudad casi-natal y un pueblo vitivinícola manchego en los límites de las provincias de Cuenca, Albacete y Ciudad Real.

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