martes, 12 de agosto de 2014

Fernández Arias: «Muchas veces la trama la deciden los personajes»

El escritor leonés presenta su tercera novela, ‘Los últimos mayorazgos’.

El veterano escritor leonés Luis Fernández Arias Argüello. - ramiro
[FUENTE: Diario de León]     
Ángela Casado | León 12/08/2014

Los últimos mayorazgos es la última novela publicada por Luis Fernández Arias Argüello, ambientada en estas instituciones vinculadas al Patrimonio y los señoríos que, en ocasiones, estaban encabezadas por dueños de ciudades enteras. Durante el reinado de Isabel la Católica se legitimó la práctica de los mayorazgos a través de la Ley de Toro de 1505, que estuvo vigente hasta la desamortización de Godoy, en 1798, aunque en algunas aldeas remotas no desapareció hasta el siglo XX.

La novela comienza narrando las vicisitudes que vivió su protagonista, Ramón Espina, humilde víctima de la prepotencia de su señor, que le obligó a participar en la tercera guerra carlista, lo que le provoca una serie de desdichas que lo llevarán a la cárcel acusado injustamente de asesinato. Los hechos comienzan en febrero de 1873, días después de la proclamación de la I República. Espina se ve obligado por el canónigo del mayorazgo a participar en la guerra.

La novela contiene tanto hechos históricos como ficticios, como la mención de la daga mágica, que también apareció en su anterior libro, El señor de Poladura y la daga mágica. «Aunque muchos escritos hablen sobre ella y realmente existiese, la ciencia resuelve misterios y explica, con el tiempo, la realidad de las fantasías» comenta Fernández Arias. Este objeto aporta continuidad a la novela anterior, además de proseguir con la historia del mayorazgo de Poladura.

Luis Fernández Arias empezó a escribir tras su jubilación, ya que comenzó a ejercer como médico a los 23 años en un ambiente rural y minero donde los accidentes mortales estaban a la orden del día. El trabajo era continuo y debía estar dedicado permanentemente a ello, por lo que no pudo dedicarse a la escritura durante su vida laboral, ya que requiere una continua dedicación. A día de hoy, escribir es para él un gran entretenimiento, aunque debido a su edad y al tiempo que dedica a acudir a médicos, la elaboración de su último libro le ha llevado más de lo esperado.

La elección de una determinada trama, comenta Fernández Arias, en muchas ocasiones no la elige el autor, si no los propios personajes, «mi idea era seguir la saga del señor de Poladura sin demasiado intervalo de tiempo, pero el protagonista dio un salto del siglo XVI al XIX».

«La memoria que perdura es la de la infancia y la juventud, lo posterior, la vida adulta y el trabajo son recuerdos difusos. Los lugares que describo en mis novelas son aquellos que recuerdo de cuando era pequeño, pero los personajes que inundan esta historia son completamente ficticios, sin estar inspirados en nadie, aunque algunas anécdotas y circunstancias pasadas sí que las he incluido» explica el autor. Por lo tanto, el libro se nutre tanto de hechos históricos, como los mayorazgos, la I República, o la tercera guerra carlista, como de ficción, como las vivencias de sus protagonistas.

La documentación utilizada por el autor se ha basado principalmente en las novelas de Benito Pérez Galdós Episodios nacionales, que aunque contengan ficción también están nutridas de gran cantidad de hechos históricos que le han servido de gran ayuda a Luis Fernández Arias Argüello para sus propias novelas.

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